Llevo ya unas cuantas jornadas sorprendido por la ausencia de acontecimientos políticos. A parte de seguir dando la murga con diferentes mentiras y electoralistas discursos demagógicos con respecto a Bildu, las cifras del paro o la lucha antiterrorista, temas recientemente comentados en este blog, y a los que a buen seguro habrá que regresar en el futuro, pareciera que los políticos se hubiesen marchado de vacaciones. Prácticamente no han hecho ruido de precampaña, prácticamente no se machacan con los imputados de las listas electorales, a ninguno le conviene, y prácticamente están realizando ninguna clase de movimiento que les haga salir a la palestra, ni tan siquiera tras conocer los catastróficos datos del paro o que el Tribunal Supremo ha dejado a Bildu fuera de las elecciones municipales y autonómicas.
Tengo la impresión de que de forma premeditada, y salvo algún que otro comentario, han decidido alejarse de los medios de comunicación. No hay que olvidar que según los últimos datos del Barómetro del CIS los principales problemas que continúan preocupando a los ciudadanos son:
Es muy triste que la ciudadanía considere que tu popia actuación y la de tu partido es un problema y no una solución, que supongas una carga y no una esperanza, saber que no se confía en ti, que te consideren una lacra y verte obligado a vivir con ello, por mucho que muchos pensemos que no les importa, centrados como parece, en su propio ego.
Mañana sin embargo comienza la campaña. A partir de ahí volveremos a lidiar con la demagogia, con las más evidentes obviedades, con los discursos redundantes y aburridos, con el monopolio informativo en telediarios y tertulias radiofónicas. Desde esta madrugada comienza una ardua labor de propaganda en que los líderes de las diferentes formaciones se desgañitarán vendiendo nada como auténticos charlatanes de feria, con el único propósito de ganar en más municipios y comunidades. Nuestros políticos volverán a dejar en casa la corbata, sacarán las chaquetas del Zara e intentarán aflojarse el corsé para intentar dirigirse a nosotros como si compartiesen nuestras mismas inquietudes y necesidades, sin reparar nuevamente en que son ellos quienes nos inquietan y quienes nos hacen pasar necesidad. Lo que hace falta de una maldita vez es una renovación, una auténtica renovación, de actitudes y valores, y los políticos que tenemos, apoltronados en su estatus, no poseen ni la actitud ni la vocación ni los ideales como para ser válidos para el cambio.
A estos sinvergüenzas hay que pararles los pies ¡Ya!


Querido Ciudadano, por mi trabajo me veo obligado por desgracia a bregar con individuos de esta subespecie homínida, y aún no he podido hacerme una idea de lo miserables que son y lo lejos que están de la empatía con el género humano.
ResponderEliminarA veces me he preguntado si al llegar a las cúpulas se vuelven así, o por ser así llegan donde llegan. Me inclino finalmente por lo segundo en la mayoría de los casos (sociópatas manipuladores y egoístas en grado superlativo).
En esta época les veo haciendo dos cosas principalmente:
1. Apretar el culo y callarse la boca por no dar pasos en falso que les vaya a restar votaje.
2. Buscar cabezas de turco inocentes a los que culpar delante de los demás de sus engaños y fechorías, para captar de nuevo, votos; y así seguir chupando.
Con estos no hay esperanza, lo tengo comprobado. El pueblo no les importa (así, directamente). Quizás sólo cabe pegar fuego a todo, un fuego purificador, e intentarlo de nuevo desde los cimientos. Maldigo a esta casta de mearruedas y arreglabajos. Que Dios les perdone, si se tercia.
Y todavía queda que el PP, partido decorruptos, antidemócratas, franquistas y mentirosos se haga con más poder. Valencia is different.
ResponderEliminarPero recordemos que meter a todos en el mismo saco y desacreditar la política, de manera que la ciudadanía sienta indiferencia, sólo beneficia a la ultraderecha, es decir, al PP (Otrora CEDA). Tienen al redil muy bien amaestrado para que el 22 de Mayo acudan en masa a votar, a través de autobuses fletados con fondos públicos, con monjas de la mano de ancianos, con mentiras, saltándose la Ley Electoral a la torera...
ResponderEliminarNadie duda de que hay mucho caradura (como en todos los colectivos), pero, pluralizar en este caso beneficia a los gürtelianos (PP).
YO NO DIGO QUE SEA VERDAD NI ACUSO A NADIE, PERO QUE SE INVESTIGUE...
Pues sí, es preocupante la tendencia de votar a la derecha extrema de muchos ciudadanos. De acuerdo que se han cometido errores pero si nos cae la derecha que tenemos nos vamos a enterar . Sabemos sus ideas , son las de siempre, pero no su programa .
ResponderEliminarMaimónides
Teneis razón en cuanto a los políticos, pero creo que no son todos iguales y que sí, que hay una alternativa, LA IZQUIERDA, pero parece que a la gente le dé miedo votarla. Creo que aún seguimos pensando que la izquierda va a nacionalizar las empresas, la banca, el campo, etc. pero son otros tiempos, otras formas de ver la vida, lo que si es cierto que, de momento, donde ha habido un ayuntamiento de IZQUIERDAS si alguien ha metido la mano al cajón (sinvergüenzas los hay en todas partes), le han expulsado del partido, que ya es bastante. ¿o es que no veis cómo está la Comunidad Valenciana de implicados, corruptos, etc.? pues van a salir por mayoria absoluta y yo digo que cada pueblo tiene lo que se merece. así que, a lo peor, los que tenemos conciencia de clase tendremos que emigrar pero ..... ¿a dónde?
ResponderEliminarCon el permiso de todos los parroquianos, cuyas opiniones respeto al máximo - faltaría más -, pienso que la terminología Izquierda/Derecha, delante, detrás, un dos tres... dejó de tener la validez de antaño, máxime cuando, pienso, los criterios de todos los partidos han sido sustituidos por los del neoliberalismo económico como denominador común, incluyendo a los partidos que reniegan de él. En realidad siento ser tan escéptico en estos temas; no deja de ser tan sólo una opinión fundada quizás en la falta de fe, aunque tengo pruebas cercanas y diarias de esto. Aún así, cabe el cambio o la revolución... Para ello, como siempre, reivindico el voto en blanco de destrucción masiva como primer paso.
ResponderEliminarEncantado, como siempre, de compartir con todos.
Nos invade el sentimiento de apatía democrática. ¿Porqué...? ¿Para que ir a votar? ¿A quién? Izquierda y Derecha ya da igual, pues ambos luchan con las mismas sucias armas y emplean la misma demagogía hipócrita.
ResponderEliminarPero si, iré a votar. Voy a ir a votar para que la lucha ferviente de aquellos locos bajitos, de aquellos sabios canosos y de aquellas grandilocuentes mujeres, no haya sido en vano. Porque derramaron su sangre para construir y proteger una sociedad democrática, por eso, voy a ir a votar.
El problema será, que mi papel no tendrá desrino, se perderá en el olvido. Y a mi me invadirá un sentimiento inmenso de vacío y desilusión.
Ante mi jóven ignorancia, reclamo una sociedad de verdad, con sus defectos y virtudes, pero clara y directa. Porque sólo así podremos aceptar y luchar por mejorar. Porque sólo así, jóvenes cómo yo, podrán encontrar un sitio, una manera y un lugar en el que luchar por ser y hacer mejor su entorno.
Dadnos ejemplo queridos políticos. Están en juego muchos aspectos/sectores y varemos..., muchos papeles en vuestra mesa y multitud de opciones. Sin embargo, deberíais daros cuenta, que esta en juego lo más importante. El pueblo.