Supongamos que uno no entendiera demasiado de política y aun así estuviera decidido a votar. Supongamos que viese algún telediario, de cuando en cuando escuchase la radio, y rara vez leyese algún periódico, eso sí, siempre de mi misma cuerda ideológica, aunque para el caso lo mismo da. Supongamos que no llegue a fin de mes, que tenga alguna deuda y la esperanza de irme cuatro días a la playa siempre que no llueva o los controladores no se pongan en huelga o no coincida con la final de la Copa del Rey. Supongamos que no ande muy sobrado de sueños e ideales y que no pare de plantearme qué hago yo en este país sin futuro y sin una sola ilusión más que la intentar que los demás no me impidan vivir tranquilamente. Tengo la impresión de que siguiendo esta hipótesis me encontraría dentro de un importante porcentaje de la población.
Llegado a este punto no nos cabe ninguna duda de que tan sólo conozco Bildu o Sortu porque en sus listas van o no terroristas que no sé si es el gobierno quien debe ilegalizar, o sí, que lo dicen los otros, porque no se puede poner en peligro a España y hay que conocer la verdad, o no, y ellos dijeron que sí, pero no sé quién o vaya usted a saber... No obstante a esto, y a otras cuestiones de Estado, tengo muy claro a quién voy a votar: al menos inútil, difícil elección.
Tengo de nuevo la impresión de que ninguno de los dos grandes partidos tiene la sana intención de dejar muy claro cuáles son de verdad los términos en que se está desarrollando la política anti-terrorista en este país. Tengo la impresión de que se pretende jugar la baza de ETA más que a favor de uno mismo por los posibles logros obtenidos, en contra del de enfrente porque éste no los logró, sin recordar que ha habido, en ambas legislaturas, diferentes treguas, muertos, negociaciones, y sobretodo, detenidos y encarcelados por el excelente trabajo de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y la colaboración la Gendarmería Francesa, que son los que de verdad están terminando con esta lacra.
Hay que tener muy claro que el Gobierno hace las leyes, que la policía es la que detiene, la Fiscalía la que acusa e impugna, los jueces los que juzgan y los políticos los que pretenden sacar réditos electorales acusádose unos a otros de lo que antes o después hicieron ellos mismos pero que seguro que ya nadie recuerda en este país donde la memoria se pierde poco antes de que se realicen los comicios.
El problema de los asesinos de ETA dura más de cuatro décadas y ha sido demasiado serio y doloroso como para que tanto gobernantes como quienes aspiran a serlo se peleen en el patio del colegio de los mítines con que tú has sido más malo y mentiroso que yo pero ¡cuidado! que los electores no se enteren de que yo también lo soy.
A estos sinvergüenzas hay que pararles los pies ¡Ya!
José Luis Rodriguez Zapatero, Mariano Rajoy y sus obviedades, en un discurso ante miles de militantes ciegamente convencidos.


