Quino

martes, 28 de junio de 2011

Lo que le importa a la clase política

En esta ocasión toca hablar de la crisis griega, única noticia relevante de los últimos días. De nuevo la gran preocupación de los medios y de nuestros políticos es la cantidad de beneficios que van a dejar de obtener a corto plazo tanto banqueros como especuladores. Es patético observar cómo los grandes líderes de las naciones europeas se ven obligados a aparecer todos los días en ruedas de prensa para"tranquilizar" a los mercados. Ver cómo  ruegan a los cuatro codiciosos que nos hacen el favor de comprar nuestra deuda a precio que multiplicarán por ciento, que confíen en que las naciones centenarias que conforman el continente entero no van a desaparecer mágicamente de la faz del planeta antes de pagarles. Observar cómo tratan de convencerse unos a otros de que se den una limosna a cambio de la promesa de que los países PIIGS van a crecer económicamente al ritmo que el FMI quiera, y así nadie tome la arbitraria decisión de perjudicarnos.

A nadie le preocupa que esas naciones estén compuestas por ciudadanos que cada semana son más pobres, están más desanimados y pasan más necesidad. Los ciudadanos somos tan sólo los ingredientes prescindibles en el juego del enriquecimiento de los mercados, y los gobiernos ya no son los que rigen el destino de las naciones.



Ciudadanos griegos y españoles manifestándose por sus derechos.

Hoy, en el debate sobre el estado de la nación, José Luis Rodríguez Zapatero, ha dicho: bla, bla, bla, bla..., a lo que Mariano Rajoy, ansioso únicamente por llegar a La Moncloa para sentirse al fin contento consigo mismo, ha respondido: be, be, be, be-adelanto de las elecciones... Estamos fritos.

Mientras el caduco gobierno del PSOE no sabe ya qué hacer para salir de una crisis que no parece tener final el PP, posiblemene próximo gobierno de España, no tiene ideas ni programa ni aporta soluciones. ¿Es que no hemos aprendido nada? ¿Dónde está la industria que debería generar empleo, dónde el I+D+I? ¿En qué vamos a ser competitivos, de nuevo en el ladrillo, en la liberalización del suelo? ¿Estamos resignados a vivir del turismo, de las migajas que les sobran a los países ricos? Pienso que los gobiernos así lo desean, sino no puede explicarse esta inacción tan lamentable por parte de quienes pueden cambiar las cosas. ¿Por qué no quieren, por ineptitud, por intereses superiores? Sea por una o sea por la otra está claro que esta gentuza no vive para nosotros, pero sí gracias a nosotros. Este sistema de todo para unos pocos gracias al sacrificio de todos es sin duda insostenible. ¡Es necesaria una auténtica regeneración!

A estos sinvergüenzas tenemos que pararles los pies ¡Ya!

jueves, 16 de junio de 2011

Comienza la revolución española

Hace un mes comenzó en las calles de nuestro país un movimiento de reivindicación de todos aquellos derechos arrebatados a los ciudadanos por políticos, banqueros y grandes empresarios y que en teoría garantiza nuestra Constitución. Sin embargo la ley hipotecaria condena al deudor de por vida después incluso de haber perdido su casa. La ley de reforma laboral abarata el despido de los trabajadores, haciendo que aumente el paro y que la cuchilla del despido penda sobre sus cabezas, hecho anticipado por muchos e ignorado por un gobierno títere y falto de previsión y sentido común que aparentó realizar tamaña medida por el bien del progreso de una economía basada en la especulación. Los salarios se reducen o se congelan, se pierde el refugio de la vejez con pensiones más bajas y más lejanas, y el discurso de que no importa que la sanidad pública sea mala porque afortunadamente se puede pagar un seguro médico y de que sólo los hijos de los ricos tienen derecho a una educación de calidad, no ha convencido a la gente, que lejos de conformarse con su posición de seres inferiores otorgada por los adinerados y los poderosos ha decido salir a tomar las plazas.



¿Cómo se detiene este movimiento de ciudadanos de toda condición intelectual que grita con las manos en alto que ha llegado el momento de volver a la senda de la decencia? No es seguro que se pueda, y los  políticos, expertos artistas del embuste por la supervivencia, parece que empiezan a darse cuenta de que es mejor tomar en serio el rumor de las aguas que a lo lejos suenan y desprenderse de algunos privilegios autoconcedidos por la gracia de su cargo, que verse antes o despues con el cuello a lo María Antonieta. Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid,  va a proponer una reforma de la Ley Electoral autonómica para abrir las listas de candidatos, el BNG lanzó una propuesta para que se salde la deuda con el banco por una hipoteca con la entrega del piso, propuesta que no ha salido adelante por el voto en contra del PSOE y el PP y al fin un cargo de relevancia, Valeriano Gómez, ministro de trabajo, ha declarado que la situación de la crisis es el resultado de "las actuaciones muy ineficientes y muy discutibles por parte de nuestro sistema financiero", opinión, que por no enfrentarse a la mano que les da de comer, niega Elena Salgado, vicepresidenta económica. De momento y en pocos días estan siendo unos cambios en el planteamiento de los políticos. ¿Los estarían realizando si no se hubiese salido a la calle? Sin duda, no.

Lamentablemente se está llegando a la violencia, aunque sea tan sólo por parte de algunos exaltados. Se ha avasallado a Alberto Ruíz-Gallardón, alcalde de Madrid y los altercados producidos a la puertas del parlamento catalán están dando la vuelta al mundo. ¿Serán los únicos o a medida que el pueblo siga sintiendo la opresión de la soga de la injusticia comenzará a revelarse contra los verdugos? Los políticos están alarmados y sorprendidos y lo están porque pensaban que las manifestaciones en su contra y en contra de su política desaparecerían mientras felizmente continuaban con sus declaraciones y acciones imprudentes, perjudicando así a los mercados, aumentando nuestra prima de riesgo y la desconfianza sobre nuestra solvencia, retrasando la salida de la crisis, prolongando con sus vacíos hechos y vacías palabras una situación de empobrecimiento económico, social e intelectual que mantiene a España, otrora imperio del Mundo, a la cola de la cola de los países irrelevantes de occidente, ¿Qué esperaban?.


Cientos de manifestantes impidiendo la entrada al Parlamento Catalán

Los incidentes violentos no deberían repetirse y ser las manifestaciones, movilizaciones, representación y presión contra los bancos e instituciones los que trajesen un futuro para España. No obstante no hay que olvidar que las revoluciones por la obtención y defensa de los derechos de los ciudadanos no se han caracterizado, a lo largo de la historia, por haberse ganado con buenas palabras. Esperemos que tanto unos como otros no terminen perdiendo el juicio.

A estos sinvergüenzas podemos pararles los pies ¡Ya!

jueves, 9 de junio de 2011

La sordera de los poderes

Estos días nos levantamos con una serie de propuestas y acciones por parte de los distintos poderes que no deben más que llevarnos nuevamente hacia la indignación. Vayamos por frentes, que se acumulan:

Primero aparece la maravillosa Comisión Europea recomendando que España rebaje las cotizaciones sociales y suba los impuestos indirectos, concretamente el IVA, que nos perjudica a todos y al consumo, no vaya a ser que rebajen los privilegios de políticos y que les suban los impuestos directos a los ricos, es decir, a sí mismos, y dejen de ganar algunos pocos millones de euros, que cientos nunca son suficientes. El argumento a tan bella propuesta es el de que así se impulsará la productividad. Ahora hay que preguntarse ¿Qué demonios de productividad quieren aumentar si el ciudadano medio no tiene ni un euro para gastar? ¿Qué van a hacer con el stock de producción almacenado y que nadie va a comprarles? ¿Es que piensan que fabricar sin vender es suficiente para continuar acumulando bienes sin mesura? Menos mal que en esta ocasión, y para sorpresa de muchos, doña Elena Salgado, vicepresidenta económica, ha rechazado la propuesta porque es consciente de que "en este momento" hay que estimular el consumo. Creo que no es necesario ser un lumbrera para darse cuenta de algo tan simple. ¡Bien por la Comisión Europea! ¡Bien por cuantos están haciendo que sea imposible que salgamos de la crisis porque defienden que para ello es mejor una sociedad endeudada y empobrecida de ciudadanos que no consumen y que son tan sólo las hormigas esclavizadas de una producción de bienes que nadie quiere y nadie compra! ¡Ole!


D. Durao Barroso, Pte. de la Comisión Europea.

Por otro lado nuestros políticos siguen enzarzados en sus luchas de poder, principal preocupación en la que invierten jornadas, esfuerzo y dinero público. Para ello aparece ahora el Partido Popular acusando al Partido Socialista de estar destruyendo documentación compremetedora para con los datos económicos de Castilla-La Mancha y que demostrarían que el gobierno del presidente saliente José María Barreda ha dejado a la comunidad en "quiebra total", llegando incluso a la imposibilidad de pagar las nóminas de los funcionarios. ¿Pruebas? Ninguna, pero el juego es acusar sin fundamento y que sea el acusado el que demuestre su inocencia, lo importante es aparecer en los medios de comunicación pareciendo que se es mejor que el enemigo y convencer para acceder al control y al poder y manajar a su libre antojo los designios de los números insignificantes que somos las personas para ellos. Y que no se preocupen los simpatizantes del Partido Popular, lamentablemente no habrá que esperar demasiado a que el Partido Socialista aparezca con cualquier nueva acción-decisión-declaración que equilibre nuevamente la balanza de despropósitos.

En cuanto a empresarios y sindicatos nos encontramos con que los primeros no desean ceder un ápice en sus deseos de flexibilización interna de las empresas que facilite el despido de los trabajadores ¿Es que no se han enterado de que el despido no es la solución, de que están tensando demasiado la cuerda y de que los propios trabajadores no van a tolerar por mucho más tiempo condiciones que empeoren su situación de esclavitud, de que es contra los bancos, que les tienen cerrado el grifo de los créditos, contra los que tienen que ir? ¿Es que no se han enterado los sindicatos de que ya poco se espera de ellos, de que no han sabido ni estan sabiendo defender los derechos de los trabajadores ni de que no tienen las agallas de convocarlos a realizar movilizaciones y huelgas contra el gobierno y los abusos de la patronal?

Da asco comprobar cómo todos ellos ignoran la situación de la sociedad, sus reivindicaciones y su enfado demostrado con movilizaciones ciudadanas y con una tremenda abstención y voto nulo y en blanco en las pasadas elecciones. Da la sensación de que las exigencias de los españoles no les importan, convencidos de que se terminarán diluyendo como azúcar esparcido por el océano. Mientras las concentraciones continúan por toda España e incluso se acercan al Congreso de los Diputados, nuestros dirigentes siguen sordos peleándose por un pedazo más grande de un pastel del que ya no se puede sacar más, sin considerar las consecuencias de tan tremenda avaricia.

A estos sinvergüenzas debemos pararles los pies ¡Ya!


jueves, 2 de junio de 2011

La campaña silenciosa y la inacción de los poderes

Los ciudadanos seguimos de enhorabuena, el movimiento surgido hace unas semanas y que pretende hacer llegar a nuestra vida una sociedad y unos poderes libres y justos para todos continúa en marcha. Su presencia es palpable en estos momentos más por internet que por la expresión de su indignación en las calles, en las que sigue y a las que sin duda habrá que volver. Los ciudadanos tenemos en este movimiento la herramienta democrática para terminar de una vez con las clases privilegiadas y la explotación de la clase media trabajadora, por mucho que la derecha mediática pretenda deslegitimizar a los manifestantes aludiendo por ejemplo que no son más que "indignaditos malolientes", como ha declarado el siempre respetuoso Jimenez Losantos. Es muy triste, metidos de lleno en el S.XXI, tener que volver a hablar de lucha de clases, y más en una España tan recientemente democrática y que tanto llegó a crecer en la década de los ochenta.



Asamblea realizada en la acampada de la Puerta del Sol.


Mientras tanto el Partido Socialista, gran perdedor de las elecciones, se sigue agarrando a la crisis económica, argumento único con que pretende justificar las desigualdades con que ha masacrado a la población desde hace años, para entender la debacle sufrida. El gobierno continúa esperando a que los problemas económicos se solucionen por sí mismos. Realiza los recortes pero no promociona el desarrollo ni las vías de desarrollo necesarias para el crecimiento del país. Esta inacción, típico hacer de sistemas que dejan que la economía se autorregule sin que nada ni nadie actúe sobre ella, trae como consecuencia que los empresarios se queden con los beneficios en épocas de bonanza, gracias al trabajo y especialización de unos trabajadores mal pagados, y que las pérdidas, en el momento en que la avaricia ya lo ha exprimido todo, las tengamos que pagar entre todos. La solución a esta injusticia, a este dominio de unos pocos frente a la esclavitud del resto, y con la que se pretenden aplacar los ánimos de la población, es cambiando a Zapatero por Rubalcaba y continuar ignorando las peticiones de las acampadas y la aclamación popular.

Por otro lado el Partido Popular, el nuevo garante de los derechos y el bienestar de los ciudadanos, aparece ahora con la propuesta de realizar un plan de austeridad con medidas concretas, como fijar un máximo de 10 consejerías o racionalizar el uso de coches oficiales y teléfonos móviles. Como ya comenté en anteriores entradas el Partido Popular ya gobierna desde hace lustros en diferentes autonomías y municipios, con lo que las preguntas que cabe hacerse son: ¿Por qué sacan estas medidas ahora, que la crisis lleva asentada más de tres años, y no las pusieron antes en práctica allí donde tienen la capacidad de cambiar las cosas? y ¿Cómo piensa Mariano Rajoy reducir costes sin reducir el gasto social? Ante esta cuestión el líder del partido calla.

Los expertos aseguran que Zapatero sólo ha sido una víctima de la situación mundial y que ha hecho la política de recortes que desde el resto de Europa y el FMI le fueron dictando para evitar una recesión mayor y un rescate de nuestra economía, hecho este último que al parecer hubiese sido mucho peor. Los expertos aseguran que Rajoy hubiese realizado los mismos recortes, o más, y que su política, si lega a La Moncloa, será una continuidad de la del Parido Socialista. Viendo el panorama descrito sólo puedo reafirmarme en que tanto uno como otro son el mismo problema, el mismo títere en manos del capricho ambicioso de cuantos cotizan en bolsa, auténticos mandatarios del mundo.


Bolsa de Madrid

Los ciudadanos debemos darnos cuenta de que tenemos la capacidad de cambiar un sistema inoperante que nos tiene abandonados y que para ello debemos estar unidos, debemos reivindicar nuestra dignidad y castigar a políticos y empresarios donde más les duele, tocándoles el bolsillo, quitándoles el poder, recuperando una calidad de vida que nos han ido arrebatando poco a poco para llenarse el ego y el colchón de billetes.

A estos sinvergüenzas podemos pararles los pies, ¡Ya!