Al fin los gobiernos de Europa comienzan a desperezarse y a reaccionar contra las agencias de calificación. Ya han tardado. Dice un refrán que "más vale tarde que nunca", lo que hace que nos demos cuenta nuevamente de lo alejados que están nuestros gobernantes de la realidad y el sentido común. Los cerebros económicos más prestigiosos de la élite política europea se dieron cuenta a día de ayer, con la bajada de la valoración de Portugal, lo que no se para de escuchar en las calles desde hace años, que quiénes narices son las agencias de calificación para dictaminar cuál es y ha de ser el futuro de las sociedades europeas. No obstante es cierto que a veces más vale tarde que nunca, pero yo no quiero obviar el "a ver cuánto les dura", que los políticos dicen hoy que no pero mañana dirán amén.
Pregunta: ¿Quiénes son las agencias de calificación? Las agencias son unas empresas privadas que por cuenta de unos clientes privados, entiéndase con intereses económicos, se toman a libertad de calificar una serie de productos financieros.
P: ¿Pero qué tipo de personas componen las agencias, son grandes Premios Nobel de Economía, acaso una serie de jóvenes y ancianos filántropos preocupados por el futuro, o más bien un grupúsculo de ambiciosos adinerados que hacen negocio provocando la ruina de otros? Nadie lo sabe, aunque podamos tener sospechas sobre su catadura moral y preparación estratégico-rastrero.
P: ¿Por qué los mercados les hacen caso? Los mercados les hacen caso porque desde hace cien años las tres agencias principales, Moody's, Standard & Poor´s y Abercrombie & Fitch, que son las que dominan el mundo de la información financiera, han estado realizando análisis económicos sobre empresas y estamentos gubernamentales a investigar por encargo de clientes con intereses especulativos en ellas. Y no hay más. Si se quiere saber la situación financiera de una empresa o un gobierno ellos tienen la información, por lo que es a ellos a quienes se ha de acudir.
P: ¿Y quiénes son esos clientes que quieren información sobre otros? Además de otras empresas y particulares, los propios estados.
P: ¿Entonces, los mismos estados que ayer por fin protestaron contra las agencias las llevan utilizando desde hace decenios? Sí y desde hace no mucho hay que añadir al principal problema, grupos de inversores anónimos y privados que obtienen beneficios multimillonarios especulando con que si tal país va bien o mal.
P: ¿Y estas agencias, nunca se han equivocado? Sí. Estuvieron ocultando las técnicas fraudulentas de enriquecimiento y expansión de una empresa norteamericana llamada Enrom en el año 2001. Y más reciente y paradójicamente, no supieron ver venir la crisis económica mundial que nos mantiene ahogados hoy en día, dándole a Lehman Brothers, empresa que quebró a los pocos día y cuya quiebra se considera el desencadenante de esta crisis, una calificación muy alta por su fiabilidad y solvencia.
P: ¿Y estos son los mismos que dicen que Grecia, Portugal, España, Italia o Bélgica van a ir a la quiebra destruyendo el mundo y trayendo a los demonios? Sí. Y estos países les hacen caso y para evitarlo están recortando derechos y bienestar de la mayoría manteniendo y aumentando los privilegios de los más adinerados.
Afirmación: ¡Están locos! ¡Han tomado como un dogma cuanto estos indecentes dicen sin considerar las consecuencias!. Sí, y más si tenemos en cuenta que estas agencias de calificación venden productos que ellos mismos califican, poseen inversiones en las empresas que tienen como clientes y apoyan al dólar frente a la posible fortaleza del euro como moneda de intercambio de finanzas, por lo que es más que sospechoso este ataque arbitrario a diferentes países a medida que los mercados y los medios de comunicación se tranquilizan más de cinco días consecutivos.
Conclusión: Las agencias, compuestas por no se sabe quien, habiendo ocultado y fallado en sus previsiones, y con intereses ocultos de poder y enriquecimiento, pretenden solucionar los problemas de Europa anunciando la inminente quiebra de cualquier país por la gracia de no se sabe bien qué. Y encima, es cuando realizan sus declaraciones cuando las cosas empiezan a ir mal, y no antes. Parafraseando al Rey "¿Por qué no te callas?". Pues por hacer negocio. No se callan porque así las bolsas bajan, los intereses de los créditos de los que ellos mismos posiblemente participen suban y así ganar más dinero, tanto como el que no se podrán gastar en las siguientes doscientas generaciones.
La sabiduría popular y el bueno de Ockham tienen razón, normalmente la explicación más sencilla suele ser la correcta: Estamos gobernados por unos ineptos que han dejado el destino de las naciones en manos del mercado, del neoliberalismo y de la codicia humana y ésta no mira por el bien común sino tan sólo por sus propios bolsillos, y así nos va.
Como a estos sinvergüenzas no les demos la patada ¡Ya!...
Pregunta: ¿Quiénes son las agencias de calificación? Las agencias son unas empresas privadas que por cuenta de unos clientes privados, entiéndase con intereses económicos, se toman a libertad de calificar una serie de productos financieros.
P: ¿Pero qué tipo de personas componen las agencias, son grandes Premios Nobel de Economía, acaso una serie de jóvenes y ancianos filántropos preocupados por el futuro, o más bien un grupúsculo de ambiciosos adinerados que hacen negocio provocando la ruina de otros? Nadie lo sabe, aunque podamos tener sospechas sobre su catadura moral y preparación estratégico-rastrero.
P: ¿Por qué los mercados les hacen caso? Los mercados les hacen caso porque desde hace cien años las tres agencias principales, Moody's, Standard & Poor´s y Abercrombie & Fitch, que son las que dominan el mundo de la información financiera, han estado realizando análisis económicos sobre empresas y estamentos gubernamentales a investigar por encargo de clientes con intereses especulativos en ellas. Y no hay más. Si se quiere saber la situación financiera de una empresa o un gobierno ellos tienen la información, por lo que es a ellos a quienes se ha de acudir.
P: ¿Y quiénes son esos clientes que quieren información sobre otros? Además de otras empresas y particulares, los propios estados.
P: ¿Entonces, los mismos estados que ayer por fin protestaron contra las agencias las llevan utilizando desde hace decenios? Sí y desde hace no mucho hay que añadir al principal problema, grupos de inversores anónimos y privados que obtienen beneficios multimillonarios especulando con que si tal país va bien o mal.
P: ¿Y estas agencias, nunca se han equivocado? Sí. Estuvieron ocultando las técnicas fraudulentas de enriquecimiento y expansión de una empresa norteamericana llamada Enrom en el año 2001. Y más reciente y paradójicamente, no supieron ver venir la crisis económica mundial que nos mantiene ahogados hoy en día, dándole a Lehman Brothers, empresa que quebró a los pocos día y cuya quiebra se considera el desencadenante de esta crisis, una calificación muy alta por su fiabilidad y solvencia.
P: ¿Y estos son los mismos que dicen que Grecia, Portugal, España, Italia o Bélgica van a ir a la quiebra destruyendo el mundo y trayendo a los demonios? Sí. Y estos países les hacen caso y para evitarlo están recortando derechos y bienestar de la mayoría manteniendo y aumentando los privilegios de los más adinerados.
Afirmación: ¡Están locos! ¡Han tomado como un dogma cuanto estos indecentes dicen sin considerar las consecuencias!. Sí, y más si tenemos en cuenta que estas agencias de calificación venden productos que ellos mismos califican, poseen inversiones en las empresas que tienen como clientes y apoyan al dólar frente a la posible fortaleza del euro como moneda de intercambio de finanzas, por lo que es más que sospechoso este ataque arbitrario a diferentes países a medida que los mercados y los medios de comunicación se tranquilizan más de cinco días consecutivos.
Conclusión: Las agencias, compuestas por no se sabe quien, habiendo ocultado y fallado en sus previsiones, y con intereses ocultos de poder y enriquecimiento, pretenden solucionar los problemas de Europa anunciando la inminente quiebra de cualquier país por la gracia de no se sabe bien qué. Y encima, es cuando realizan sus declaraciones cuando las cosas empiezan a ir mal, y no antes. Parafraseando al Rey "¿Por qué no te callas?". Pues por hacer negocio. No se callan porque así las bolsas bajan, los intereses de los créditos de los que ellos mismos posiblemente participen suban y así ganar más dinero, tanto como el que no se podrán gastar en las siguientes doscientas generaciones.
La sabiduría popular y el bueno de Ockham tienen razón, normalmente la explicación más sencilla suele ser la correcta: Estamos gobernados por unos ineptos que han dejado el destino de las naciones en manos del mercado, del neoliberalismo y de la codicia humana y ésta no mira por el bien común sino tan sólo por sus propios bolsillos, y así nos va.
Inefables agencias de calificación al servicio de los ricos.
Como a estos sinvergüenzas no les demos la patada ¡Ya!...

Estaba impaciente por una entrada sobre las agencias de calificación para poder despotricar a gusto y hela aquí: para mí estos tíos son una pandilla de bellacos sociopatas y poco más... sólo que con demasiado poder adjudicado. Son como el alumno chivato de clase que el profe siempre pone para apuntar al que hable y se hincha a poner partes pero no se le ocurre apuntar ni a sus amiguetes ni al matón. Un listo.
ResponderEliminarEstos fantoches tasadores en nómina de las supercorporaciones y megabancos tienen como principal función, mentir a favor de los amigos y los mecenas, del sol que más les caliente, basándose en lo que piensan una ciencia exacta para hacer predicciones que podría hacer mejor un chimpancé con una resaca del copón. Estas leyes económicas que ellos elevan al podium de las leyes físicas son la excusa perfecta para dictaminar lo que convenga: inyectar pasta a un magnate, mandar un sicario económico a un país africano, o descalificar a un país que se deba endeudar para que los demás caníbales empiecen a comérselo por los pies.
El caso es que estos criminales que rigen los destinos de millones de personas para mal y para su ganancia propia están libres y premiados. A nadie se le ocurre que la usura, el fraude y la especulación a nivel internacional pueda ser un crimen. A nadie se le ocurre... o más bien que todos los que están arriba aún siguen sacando tajada de momento, hasta que expriman todo el limón y nos vayamos todos al Limbo.